Puebla despide a Santiago Ormeño, clave en su defensa, tras un año sin minutos en Liga MX. El lateral izquierdo, de 31 años, abandona el club tras no ser considerado en la temporada 2025-26, donde Puebla acumula 13 puntos (3 victorias, 4 empates, 10 derrotas) y un récord defensivo de 26 goles en contra —el peor de la tabla—. Su salida se suma a la incertidumbre en un equipo que, con 23 puntos menos que los Pumas de la UNAM, lucha por evitar el descenso.

¿Por qué Ormeño se va sin jugar?

El lateral no registró una sola aparición oficial con Puebla en el torneo actual. Según reportes, su contrato expiró sin renovación, y su último equipo antes de la inactividad fue Los Rayos del Guadalajara, donde tampoco tuvo continuidad. La falta de minutos en ambos clubes lo llevó a buscar opciones en el extranjero, posiblemente en ligas menores de México o Centroamérica, donde su experiencia podría ser más valorada.

¿Cómo afecta su salida a Puebla?

Ormeño era una pieza de experiencia en la zaga franja, aunque en los últimos años su rendimiento había fluctuado. Con 10 derrotas en 17 partidos y una racha de 5 juegos sin ganar (LLLLD), Puebla ya carece de profundidad en el lateral izquierdo. El técnico Ricardo Ferretti deberá acelerar la búsqueda de un reemplazo antes del 7 de agosto, cuando el equipo viaja a Portland Timbers en un partido clave para mantener la categoría.

¿Qué sigue para Puebla en la tabla?

El equipo ocupa el último lugar de Liga MX, a 23 unidades de los Pumas, y con solo 13 goles anotados —el menor registro del torneo—. La defensa, con 26 goles en contra, es el principal talón de Aquiles. Ferretti tendrá que decidir si apuesta por jóvenes o refuerza con un jugador de experiencia para evitar el descenso, que ya se vislumbra como un escenario realista si no hay mejoras urgentes.

¿Quién podría reemplazarlo?

En el mercado local, nombres como Jorge Sánchez (ex-Toluca) o Jesús Gallardo (ex-Monterrey) han surgido como opciones económicas. Sin embargo, Puebla no ha mostrado movimiento en el área de laterales, lo que aumenta el riesgo de que el equipo siga sin soluciones a corto plazo. La próxima fecha, contra Portland, será la primera prueba real de cómo se adapta la defensa sin Ormeño.