La temporada 1996-97 es recordada como uno de los momentos más destacados en la historia de Club Puebla, también conocido como La Franja. Después de años de altibajos en la Liga MX, la afición poblana comenzaba a perder la fe en un equipo que había visto mejores días. Sin embargo, todo cambió con la llegada de un grupo de jugadores talentosos y un cuerpo técnico que supo aprovechar al máximo su potencial.

Bajo la dirección del entrenador Manuel Lapuente, el equipo comenzó a mostrar un fútbol atractivo y efectivo. Las incorporaciones de jugadores como el delantero Francisco Palencia y el mediocampista Manuel de la Torre elevaron el nivel del equipo, que pronto empezó a escalar posiciones en la tabla. Fue una temporada en la que La Franja no solo regresó al protagonismo, sino que también ofreció un espectáculo memorable a sus aficionados.

El partido decisivo que selló su clasificación a la liguilla tuvo lugar en el Estadio Cuauhtémoc, donde los hinchas llenaron las gradas en un ambiente electrizante. La victoria frente a sus rivales fue un testimonio de la unión entre el equipo y su afición, reafirmando el lema de que juntos son más fuertes. La euforia que se vivió en la ciudad fue palpable, y la afición comenzó a soñar con la posibilidad de un campeonato.

Aunque la temporada culminó sin el ansiado trofeo, el hecho de haber alcanzado la liguilla fue un punto de inflexión. La Franja demostró que tenía lo que se necesitaba para competir con los grandes de la liga y dejó una marca indeleble en la memoria de sus seguidores. Este logro fue fundamental para recuperar la confianza en el equipo y cimentar un futuro más prometedor.

En retrospectiva, la temporada 1996-97 no solo significó un regreso a la competitividad para Club Puebla, sino que también revitalizó el espíritu de La Franja. La pasión y el fervor de la afición se encendieron, y ese fuego sigue ardiendo en cada partido, cada temporada. La historia de Puebla es rica en momentos memorables, pero el eco de esa temporada sigue resonando en el corazón de todos los que aman al club.

Hoy, al mirar hacia adelante, los aficionados de La Franja continúan recordando esa época dorada con esperanza y entusiasmo, sabiendo que cada nueva temporada es una oportunidad para revivir la magia de aquellos días.